
Lo recuerdo como si fuera hoy mismo, yo junto con mis hermanos, mi madre y mi padre nos dirigimos hacia Nervión, y a allí, más de cuarenta mil personas, con más de 40º a la sombra, con nuestras banderas y bufandas, el sevillismo se unió al 100%, por aquel entonces (ni por ahora) no había ni uno, ni dos, ni tres grupos independientes de sevillistas, solo uno, el mismo que gritó lo suficientemente alto, como para hacer temblar las razones que se defendía en aquel mismo momento, para devolver a nuestra entidad de donde nunca debió salir.

Por ello, aquella fecha la debemos recordar todos los sevillistas con alegría e ilusión, sabedores que somos fieles escuderos del Sevilla F.C., que nadie ni nada controlará nuestra entidad sin el beneplácito de su afición y que al igual que en los buenos momentos, cuando hay que sacar el "traje de guerra", estaremos al servicio del más grande equipo de Andalucia para defenderlo de aquellos que busquen otros intereses diferentes al escudo, la bandera y la afición.
1 comentario:
Se nota que los que hoy no paran de protestar hasta de la altura del cesped del Pizjuan no han vivido esto. Grande nuestra aficion.
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