jueves, 8 de mayo de 2008

Viaje Santanderino


Maravilloso e inmejorable viaje a Santander que hemos realizado. Ha sido todo un "gustazo" haber podido vivir esos momentos tan felices con el club, habiéndo un ambiente buénisimo en toda la expedición sevillista.

La cena del martes y la convivencia que tuvimos no pudo ser mejor, así como las horas siguientes en los que estuvimos de copas por Santander y que acabamos con la claridad del miercoles.

El miercoles, despues de desayuno, tocó conocer lo bonito que es Santander y su gente, así como su gastronomia (Paquito, ¿como estaba el cocido montañes?) para coger fuerzas de lo más importante del viaje, el partido.

Llegó la hora de salir del Hotel dirección al Sardinero (hotel y estadio estaban separados por un jardín) y una vez acomodado en nuestra butaca, empezamos a animar desde que nuestros jugadores salieron a calentar.

Dios mio, que ambiente formamos allí, ese Himno del Centenario, ese "vamos mi Sevilla, vamos campeón...", "la giralda de nuestra ciudad....", etc... así, los aficionados racinguistas se quedaban con la boca abierta viendonos animar al Mejor Equipo del Mundo.

Y empezó el espectaculo, arte-fútbol, del bueno, del mejor que se puede hacer en estos momentos, del que enamora. Entrada la segunda parte el cielo santanderino dijo "agua" y calló un diluvio tremendo. Los jugadores aguantaron heróicamente y nos regalaron un resultado que muchos no creian.

No quiero ser osado, pero desde que me monté en el avión (y están mis compañeros para corroborarlo) dije que ganariamos 0-3. Algunos me llamaban soñador, otros me decían que pusiera los pies en el suelo, pero yo creo en mi equipo y en mis jugadores. Manolo Jimenez cayó muchas bocas (ayyy lo que tuve que aguantar cuando mis compañeros vieron la alineación) y tal como yo decía, vamos a esperar a que termine el partido. Y terminó, con un espectáculo, la afición racinguista felicitándonos por el partido realizado.

Tengo que agradecer a Federico Fazio, su detalle de regalarme su camiseta del partido, y además, siendo el artífice principal de la victoria consiguiendo dos de los tres goles que se anotaron.

Ya una vez que acabó el partido, nos fuimos corriendo al aeropuerto, ya que el vuelo charter tenía que llegar temprano a Sevilla.

A las dos de la mañana llegué felizmente a mi casa, satisfecho del viaje realizado por muchos motivos, por la experiencia vivida que jamás se me olvidará y deseando de volver a saborear estos momentos que la vida te ofrece de vez en cuando.

No hay comentarios: